Dein ist mein Ganzes Herz


Un Tributo a Charlotte Walker


En mi corazón yo sé que Dein ist mein ganzes Herz por siempre será un tributo para ti, mi tan querida Charlotte. Sé que no me dejará olvidar que he tenido el privilegio de que tú y Charles hayan sido parte de nuestras vidas.


Nunca me sorprendió que esta tan famosa, fabulosa y sentida aria fuese una de tus favoritas. La música del austro-húngaro Franz Lehár consta de hermosas y melodiosas creaciones que yo me complazco en usar como vívido e irrefutable ejemplo de que efectivamente sí se escribieron excelentes composiciones clásicas en el siglo XX.


Nuestra tan querida como apreciada Dein ist mein ganzes Herz me recuerda de tu gran amor a la ópera, que sin duda te llevó a aprender y dominar como nadie los detalles de docenas de obras. ¡Cómo nos complacía el hacerte preguntas de arias, cantantes y tramas, a las que siempre respondiste con atinadísimas respuestas acompañadas con tu inigualable sonrisa!


La incontestablemente vienesa Dein ist mein ganzes Herz me sugiere otra obra maestra: la Marcha Radeztki, que por siempre cinceló con letras doradas el nombre de Johann Strauss I en los anales de la música inmortal. Esta tan enérgica y carismática creación, compuesta en honor del noble checo y también general austríaco Johan Joseph Radetzky von Radetz es sin duda una de mis piezas favoritas para tocar en el acordeón. ¿Y cómo olvidar el haber tocado para ti esta atesorada marcha? Cegado por la emoción, fui incapaz de atinarle a los tan marciales y elegantes acordes que concibiese el genio de Strauss. Sin embargo, tú premiaste mi imprecisa interpretación de esta grandísima Marsch al conducirla con las manos y al otorgarme el significativo y magnánimo regalo de tus aplausos y sonrisa. Fue con detalles como éste con los que tú nos mostraste a mí, a mi familia y a la gente allegada a tu corazón que tenías la maravillosa disposición de nunca ver nuestras limitaciones y por el contrario, encumbrar nuestras virtudes.


La tan emotiva aria Dein ist mein ganzes Herz evoca gratísimos y entrañables recuerdos de cuando tuve la fortuna de conocerte a ti y a Charles, y también de tus ojos de tan profundo color azul en los que siempre encontramos cariño y amor. Cuando fuimos presentados, ustedes categóricamente indicaron que les encantaría participar en nuestra vida. Y efectivamente, han sido ustedes una gran bendición para mí y toda mi familia.


La conmovedora Dein ist mein ganzes Herz invariablemente me hace pensar en la hermosa relación que tuvieron tú y Charles y que reflejó siempre un amor invencible, decidido y sublime que sigue resplandeciendo ante nosotros.


Con Dein ist mein ganzes Herz pienso en Rafa cuando para ti entonaba esa honda, enternecedora, triunfante y perfecta melodía en tu restaurante favorito. Hoy siento que casi puedo oírte responder a aquellas elegantísimas cadencias vienesas entonadas por mi hijo… Y que casi puedo verte tornar tu rostro hacia Charles primeramente y luego hacia cada uno de nosotros, la gente que tú tanto amabas, para decirnos “Dein ist mein ganzes Herz… Tuyo es todo mi corazón…”


Te queremos mucho y sigues viviendo en nuestro corazón, querida Charlotte.


Rafael, de parte de la familia Moras , Febrero 2012