Cumpleaños LXXXV de Charlotte Walker


27 Junio 2009


La fiesta del 85 cumpleaños de Charlotte fue un evento elegante, de categoría, y sobretodo, emotivo para los Moras. La concurrencia fue ecléctica. Me agrada usar esta última palabra a la que tanto recurren los americanos cuando se precisa describir un grupo distinguido de gente en donde se congrega lo mejor de lo mejor. Y digo que fue distinguida pues estuvieron allí los profesores de música de la universidad de Rafa, así como el vice-decano—un gran tipo de la Gran Bretaña quien habla varios dialectos del alemán, inclusive el bávaro, lengua madre de Charlotte--, el decano—quien está escribiendo un diccionario inglés-cheroki—y el rector. Estuvo también el señor Jack Walker--quien no es pariente de nuestros Walker--quien viaja a Alemania, Washington, Santa Fe y Nueva York a ver la opera y presencia más de 25 funciones por año. Además es Jack es una fuente inagotable de sabiduría operática. Acudieron también varias amistades de los Walker a quienes hemos conocido en nuestros viajes a Houston y un par de matrimonios que hicieron el viaje especial desde California y Washington, respectivamente.

El rector de la universidad es el Dr. Ricardo Romo, de San Antonio, quien es de tipo norteño: de tez blanca, bien parecido, alto, sólido bigote y jovial. Quizás a alguien le recordará al desaparecido e inmortal Piporro. Tiene fama de levantarse a cantar canciones ranchera cuando en las recepciones de la universidad se aparecen algún trío o los mariachis. Me había pedido Charles Walker que llevara el acordeón "para lo que se ofreciera". Y lo que se ofreció fue precisamente hacerle de mariachi y acompañar al rector. Cantó Las Mañanita y la celebérrima Volver. Es el Dr. Romo todo un caballero. Conoce a Rafa, a quien en las reuniones presenta solamente como "Rafael", casi siempre sin apellido. Dijo que al no estar Rafael presente le correspondería a él cantar. Esto provocó varias carcajadas de la entusiasta concurrencia. Las canciones fueron todo un éxito pues a la gente le agrada mucho ver a nuestro tan querido como admirado rector cantar. Ricardo tiene una inigualable simpatía fruto de su excelente voz de tenor que triunfante alcanzo dos “Las”, su triunfal carisma y su avasalladora humildad. El caso es que el Dr. Ricardo nos invitó a mí y a Rafa a su casa a cantar un dueto Rafa, y para mi gran alivio, indicó que el acordeón sería indispensable. Dice que además de Volver, su repertorio ranchero incluye tradicionales selecciones como Ella, Mexico Lindo y Querido, y El Rey. Nos salieron muy bien las canciones dado que sólo ensayamos por unos minutos antes de cantar para que el rector me diera el tono.

Hubo dos eventos en la tan agradable fiesta que sobresalieron por su emotividad. El primero fue cuando Charles le presentó a Charlotte el retrato que Gladys le había pintado. El retrato es excepcional. El calificarlo de obra maestra es apenas hacerle justicia. Ya les mandaré algunas fotos tan pronto como me las pase Gladys. El cuadro fue de sorpresa y provocó lágrimas de emoción a Charlotte y me imagino que a varios integrantes de la singular concurrencia. Va a ocupar este magnífico cuadro el lugar de honor en la casa de los Walker, arriba de la chimenea.

Se me había olvidado comentar que al llegar a casa de los Walker le entregué a Charlotte un CD explicándole que era una grabación reciente de Rafa en Taos. Al leer el título--Dein ist mein ganzes herz--el aria del ilustre compositor austrohúngaro Franz Lehar, la señora lloró de emoción pues es una de sus favoritas.

Antes de narrarles el otro evento emotivo de la reunión, les platico que el nivel cultural de la zona central de Europa es sin duda admirable. Me comenta mi gran amigo el Dr. Daniel Long, profesor de canto en St. Mary´s University y eminente historiador, que en el pueblo donde nació Lehar nacieron también el famoso director Georg Solti y el laureado compositor Bela Bartok. Los tres gigantes vinieron a este mundo en la misma época y en una reducida área de cuatro manzanas. Según dicen en wikipedia, Comarom--que así se llama tal pueblo--estaba en el Imperio Austro-Húngaro y ahora está en Eslovaquia.

Después de una excelente cena que incluyó un original salmón con espinacas, una exquisita ensalada de espárragos, una pasta de cuyo nombre no me acuerdo pero a la que confundí con arroz, apetitosas pechugas pollo y unas costillas de puerco que no probé, Charlotte dispuso que habría que escuchar el aria de Lehar. Con una llamada de atención digna de los más fieros generales bávaros, nuestra amada anfitriona pidió silencio total. Esta tan efectiva orden, dirigida a los 40 invitados y que surtió instantáneo efecto, tuvo la gracia de recordarme varios comandos que con tanta autoridad y eficacia oímos frecuentemente de boca mi madre cuando algunos de los cinco pequeñines Moras se portaba mal. El caso es que al hacerse el silencio, Charles echó a andar en su computadora la grabación del aria de Lehar. Charlotte lloró desde el primer momento. Lo único que pudo decir al final la señora fue que sería conveniente que Domingo (Plácido) viese el video pues seguramente podría aprender mucho de Rafa.

Son los Walker gente realmente bondadosa, cuyo único interés es cultivar nuestra amistad y seguir apoyando a Rafa. Ha sido providencial y es un rarísimo e insospechado privilegio el haberlos conocido. Que Dios derrame abundantes bendiciones en nuestros queridos amigos Charles y Charlotte, quien sin duda son los más dignos sucesores del noble romano Cayo Cilnio Mecenas.