Sobre la salvación: ¿Al cielo?

La "regla" de la culpabilidad católica no me parece lógica, pues todos somos pecadores y con excepción de gente sin maldad alguna--como mi mamá y Tati--estaríamos condenados a la perdición. Yo escojo creer en las palabras de Santa Teresa de Jesús, quien aseguraba que el infierno estaba vacío. Escojo creer en la reflexión de mi mamá en "Nosotros los Pecadores", donde se dice, hablando precisamente del tema de la salvación, "¿Conociendo a Jesús, Ud. que opina?" Yo escojo creer en lo que la lógica me dice: "¿Qué podrían hacer mis hijos para que yo quisiera apartarlos de mi vida para siempre?". Rechazo las enseñanzas de sacerdotes incultos, mal entrenados, y con nula preparación, quienes asumen tener el poder de Dios y condenan a quien no va a misa, a quien dijo una mentira piadosa, o a quien, cansado de los abusos de la iglesia--incluyendo el de creer poseer un poder supremo--evita su contacto. Escojo creer en los pocos padres buenos, preparados, con sentido común y mucho amor al prójimo siempre me dicen, "La invitación al banquete del Señor es universal. No la ignores."

Escojo creer que, como dicen las bellísimas palabras del Salmo 23 con las que guiados por Marichú despedimos aquella noche a mi mamá, "Me sirves de comer en tu mesa, Señor, delante de mis enemigos. Habitaré en tu casa, buen Pastor, por siempre, Amén!!!!". Cuando cantamos o rezamos ese incomparable salmo, sé que mis papás están sentados en la mesa del Señor, y que disfrutan sin cesar de su presencia.


¡Amén!